Participación en el debate sobre el Voto Electrónico

Desde fines de 2016, investigadores del ICC vienen protagonizando diferentes instancias técnicas para evaluar la factibilidad y conveniencia de instalar un sistema de voto electrónico en la República Argentina.

Durante noviembre de 2016 expertos en informática de un conjunto de universidades nacionales e institutos del CONICET brindaron una conferencia de prensa, en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales-UBA, en la que expresaron su rechazo a la implementación del voto electrónico, detallaron los peligros que encierra el sistema y le solicitaron al Senado que no apruebe el proyecto elaborado por el Poder Ejecutivo que ya contaba por ese entonces con media sanción de Diputados.

Los expertos, entre otras consideraciones, insistieron en que es matemáticamente imposible construir un software sin vulnerabilidades, afirmaron que con el método electrónico se pone en riesgo el secreto del voto y aseveraron que el sistema más seguro es aquel por el cual el ciudadano introduce una boleta de papel en una urna, sin que medie, en este acto, ningún tipo de dispositivo electrónico.

Dos semanas después de realizada la conferencia, los investigadores Nicolás D’Ippolito y Hernán Melgratti explicaron en el Plenario de Comisiones del Senado de la Nación cómo el voto electrónico puede violar el secreto de voto. La presentación incluyó una demostración dentro del Plenario donde se comprobó que alterando la impresora se puede identificar el orden de emisión de cada voto, lo que introduce vulnerabilidades.

A partir de los riesgos que demostraron diversos especialistas sobre el nuevo sistema de voto, se terminó dando marcha atrás con el proyecto en el Senado.

Al mismo tiempo, durante la segunda mitad de 2017 Hernán Melgratti participó como especialista en una Comisión Asesora de investigadores de todo el país designada por CONICET, a pedido del Ministerio del Interior, la cual elaboró el informe “Análisis de factibilidad en la implementación de tecnología en diferentes aspectos y etapas del proceso electoral”. (Informe completo en: https://www.conicet.gov.ar/wp-content/uploads/Analisis_factibilidad_implementacion_tecnologia_proceso_electoral.pdf )

El objetivo del trabajo fue describir por qué un sistema de voto electrónico es singular y complejo. En pocas palabras, estos sistemas exigen satisfacer de manera conjunta tres requerimientos que, de por sí, son complejos y, además, están en tensión. Estos son: 1) integridad, es decir, cada voto debe ser capturado, registrado y contabilizado acorde con la voluntad del votante (sin introducir desviaciones ni sesgos), 2) secreto, esto es, nadie a excepción del sufragante debe poder conocer el contenido de un voto (aún si el sufragante está dispuesto a colaborar), 3) auditabilidad, los resultados del sistema deben poder explicarse.

Los especialistas afirmaron que cuando la emisión del voto se encuentra mediada por una computadora, satisfacer estos requerimientos resulta aún más desafiante. De hecho, no existe evidencia en la actualidad de que sea factible construir un sistema que los garantice. Además, existen antecedentes en países pioneros en la implantación de la emisión electrónica de voto, como Holanda, que han suspendido su utilización debido a la imposibilidad de asegurar auditabilidad y, principalmente, secreto; algo que produjo desconfianza en el uso del sistema. Es por ello que resulta esencial comprender las limitaciones que una solución de voto electrónico tendría hoy. De esta manera podrían evitarse falsas expectativas y ponderarse los riesgos que esta elección conlleva.

2018-09-20T10:07:54-03:00 31/julio/2018|Actualidad|